El TDAH es un trastorno que puede afectar el aprendizaje, la conducta y el desarrollo del niño. Los niños que padecen de TDAH tienen intervalos de atención breves, se distraen fácilmente y son demasiado activos e inquietos.
 
Acerca del TDAH
Síntomas del TDAH
Complicaciones del TDAH
Causas del TDAH
Diagnóstico del TDAH
Tratamiento del TDAH
 

Acerca del TDAH

El TDAH también se conoce como trastorno por déficit de atención (TDA) o trastorno hipercinético. Estos nombres distintos pueden resultar confusos, pero todos se usan para designar los problemas de los niños que no pueden concentrarse y son hiperactivos.
 
El TDAH es más frecuente en los niños que en las niñas; en el Reino Unido, este trastorno afecta,  aproximadamente,  a uno de cada 25 niños y a una de cada 100 niñas. En los niños, el diagnóstico suele hacerse entre los tres y los siete años de edad, pero los síntomas persisten hasta la adolescencia y la adultez; a veces, este trastorno solo puede diagnosticarse más tarde.
 
Si piensa que su hijo puede tener TDAH, es importante que consulte a su médico de cabecera e inicie un tratamiento lo más pronto posible.
 

Síntomas del TDAH

Hay toda una gama de síntomas y conductas que se relacionan con el TDAH. Muchas de estas conductas también se observan en niños que no tienen TDAH; solo representan un problema si son exageradas en comparación con la conducta de otros niños de la misma edad, y si afectan la vida social y escolar de su hijo.
 
La siguiente tabla enumera algunos síntomas comunes del TDAH

Síntomas de falta de atención Síntomas de hiperactividad Síntomas de impulsividad
Cometer errores en el trabajo escolar por descuido No quedarse quieto Interrumpir a los demás
No escuchar ni seguir instrucciones como corresponde Correr o trepar en momentos o lugares en que no se debe Incapacidad para esperar su turno o en una fila
Dejar tareas incompletas –distraerse fácilmente Incapacidad para permanecer sentado o  jugar tranquilamente Responder preguntas antes de que se terminen de hacer
Perder y olvidar objetos Hablar constantemente  

 
Mayormente, los niños que padecen de TDAH pueden presentar síntomas de hiperactividad o impulsividad, síntomas de falta de atención, o una combinación de estos.
 
Otros síntomas comunes en niños con TDAH son los siguientes:

  • agresividad e indisciplina – conducta revoltosa
  • tics verbales o motores;
  • conducta audaz e imprudente
  • irritabilidad
  • dificultad para relacionarse con niños de su edad
  • problemas de sueño

El TDAH no hace que su hijo sea menos inteligente, pero sí puede interferir en su  aprendizaje.
Si su hijo tiene TDAH, es posible que usted lo advierta por primera vez, o que empeore, cuando este empiece a asistir a la escuela. Su hijo puede ser más lento en aprender que otros niños, porque no puede prestar atención ni concentrarse. Si su hijo es hiperactivo y agresivo, puede tener dificultad para llevarse bien con otros niños. Si su hijo es distraído y no presta atención, pero no es revoltoso, es posible que ni usted ni el maestro adviertan su trastorno.
 

Complicaciones del TDAH

Si su hijo tiene TDAH, puede ser que le resulte difícil comunicarse y relacionarse con otros niños y con los adultos. También es posible que su hijo tenga problemas con el desarrollo del habla.
A medida que su hijo crece, aumenta el riesgo de que desarrolle una conducta antisocial, por ejemplo, un  comportamiento pendenciero, y es posible que no esté consciente de la manera en que estas acciones afectan a los demás.
 

Causas del TDAH

No se conoce la causa exacta del TDAH, pero es probable que intervengan diversos factores.
En comparación con otras personas de la misma edad, quienes tienen TDAH pueden mostrar diferencias en la parte del cerebro que se encarga de controlar los impulsos y enfocar la atención.
Es más probable que su hijo tenga TDAH en los siguientes casos:

  • si tiene antecedentes familiares de TDAH
  • si tuvo bajo peso al nacer
  • si estuvo expuesto al cigarrillo, al alcohol o a las drogas (por ejemplo, a cocaína o heroína) en el vientre materno

Los síntomas conductuales y emocionales de su hijo pueden ser peores si también tiene otros problemas, tales como un trastorno de ansiedad. Un entorno hogareño estresante, por ejemplo, a causa de un divorcio o una separación, también puede estar relacionado con el TDAH, pero es difícil saber si esto podría ser causa o consecuencia de dicho trastorno.
 

Diagnóstico del TDAH

Si piensa que su hijo puede tener TDAH, consulte a su médico de cabecera. El médico le preguntará cuáles son los síntomas de su hijo y lo examinará. También pudiera hacerle preguntas sobre la historia clínica de su hijo.
 
Si su médico de cabecera piensa que su hijo pudiera tener TDAH, este lo referirá a uno de los siguientes especialistas:

  • un psiquiatra infantil (médico especializado en la salud mental del niño)
  • un especialista del departamento local de Servicios de Salud Mental de Niños y Adolescentes
  • un especialista en pediatría (médico especializado en las enfermedades infantiles)

No existen exámenes específicos para detectar el TDAH. El especialista observará a su hijo y examinará los informes sobre su conducta. Puede ser que les pidan, bien  a usted como a otras personas que pasan tiempo con su hijo (por ejemplo, las que lo cuidan o sus maestros), que llenen un cuestionario sobre la conducta de su hijo.
 
El TDAH suele diagnosticarse si el niño tiene síntomas que afectan tanto su vida escolar como su vida social (presentes en más de un entorno).
 

Tratamiento del TDAH

La forma más eficaz de tratar el TDAH es usar una combinación de tratamientos diferentes.
 
La precisión de los tratamientos que se usen dependerá de las necesidades de su hijo, y de la manera en que este responda a dichos tratamientos. Es posible que deban probarse varios tratamientos hasta encontrar el adecuado.
 

Autoayuda

 

  • Dieta Una dieta saludable siempre es importante. En algunos niños, los síntomas del TDAH pueden aliviarse reduciendo ciertos ingredientes, tales como los aditivos en los alimentos. Antes de modificar la dieta de su hijo, usted debe consultar al médico del mismo o a un nutricionista.
  • Cómo controlar la conducta en casa Usted puede ayudar a su hijo brindándole un entorno estructurado con reglas claras de conducta aceptable. El especialista que atienda a su hijo puede ayudarle a usted a aprender cómo controlar ciertas conductas específicas del mismo. Usted también podría asistir a clases y grupos de apoyo donde otros padres con experiencias similares compartan sus conocimientos y experiencia.
  • Escuela Hable con el maestro de su hijo sobre el trastorno del mismo. Un aula estructurada y ordenada, sin demasiadas distracciones, y clases individuales o en grupos pequeños, pueden contribuir a la concentración de su hijo.

    Si su hijo ha sido diagnosticado con TDAH, es posible que la escuela ofrezca ayuda adicional para asignaturas tales como lectura, ortografía y matemáticas, así como en cuanto a capacidad organizativa, terapia del habla, terapia de educación física y asesoramiento psicológico. Por lo general, un psicólogo educacional evalúa las necesidades del niño y controla su evolución.

 

Medicamentos

El especialista que atiende a su hijo puede ofrecerle medicamentos para controlar los síntomas del TDAH. Es muy posible que su hijo deba continuar el tratamiento hasta la adolescencia, e incluso ya siendo adulto.  El especialista determinará el medicamento y la dosis adecuados, y después, el médico de cabecera de su hijo asumirá la atención del mismo.  No suelen recomendarse medicamentos para niños menores de seis años.
 
El tipo de medicamento que le receten a su hijo dependerá de lo siguiente:
 

  • los síntomas
  • el hecho de que tenga o no otros trastornos
  • la respuesta que este tenga al medicamento
  • el hecho de que experimente o no efectos secundarios

 
Los medicamentos que suelen recetarse para niños con TDAH incluyen el metilfenidato (por ej., Ritalin y Concerta XL), la atomoxetina y la dexanfetamina. Como en la mayoría de los casos, es importante que usted sepa cuáles son los posibles efectos secundarios del medicamento, tales como insomnio, dolores de cabeza, irritabilidad, pérdida del apetito y pérdida de peso. Consulte siempre al médico de su hijo, y lea el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento que le hayan indicado.

No se sabe claramente cómo actúan estos medicamentos. No obstante, se piensa que actúan cambiando los niveles de ciertas sustancias químicas en el cerebro. Estos pueden disminuir el nivel de hiperactividad e impulsividad de su hijo, así como aumentar su capacidad para fijar la atención, con lo cual lo ayudan a concentrarse en la escuela.
 

Terapia de conversación

Las terapias de conversación, tales como la terapia psicológica y la conductual, también pueden ayudar. La terapia está diseñada para ayudar a su hijo a aprender a concentrar su atención y frenar la conducta impulsiva. La terapia puede ofrecerse para el niño o para toda la familia.
 

Cómo convivir con el TDAH

Cuidar de un niño con TDAH puede ser difícil, además de afectar de forma dramática la vida familiar. Existen grupos de apoyo a nivel nacional para los familiares de niños con TDAH, y su médico de cabecera puede comunicarle con uno del área donde usted vive. A través de estos grupos, usted puede conocer otras familias que están en su misma situación, y así como recibir apoyo y consejos sobre la manera de controlar la conducta de su hijo.

Esta sección contiene respuestas a preguntas comunes sobre este tema. Las preguntas fueron sugeridas por profesionales de la salud, comentarios en el sitio web y consultas por correo electrónico.
 
Soy una persona adulta: ¿es posible que padezca de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), aunque no me lo hayan diagnosticado de niño?
¿Qué alimentos pudieran ser especialmente buenos o malos para un niño que padezca de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)?
Estoy embarazada, y tengo un hijo que padece de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). ¿Es probable que mi nuevo bebé también tenga TDAH?

 

Soy una persona adulta: ¿es posible que padezca de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), aunque no me lo hayan diagnosticado de niño?

Respuesta

Sí. Se estima que el TDAH puede afectar a aproximadamente uno de cada 25 adultos. Por lo general, el TDAH se diagnostica en la niñez, y continúa durante la adolescencia hasta la adultez. No obstante, la cantidad de adultos a quienes se les diagnostica el TDAH por primera vez va en aumento.
 

Explicación

Los síntomas del TDAH que suelen persistir hasta la adultez comprenden los que se relacionan con la falta de atención, tales como la falta de concentración y los olvidos, mientras que los síntomas de hiperactividad suelen ceder con la edad. Por lo general, los síntomas del TDAH que aparecen en la adultez son más leves que los que se manifiestan en la niñez. No obstante, aún así, los síntomas pueden afectar a los adultos por las mayores exigencias de la vida adulta: por ejemplo, el empleo y la familia. 
 
Los adultos que padecen de TDAH también suelen tener otros trastornos mentales, tales como ansiedad, depresión y dependencia del alcohol y/o las drogas. Estos trastornos pueden ser consecuencia del TDA: por ejemplo, el estrés debido a tener que lidiar con los efectos del TDAH puede provocar depresión, o bien aumentar las probabilidades de dependencia del alcohol.
 
Es aconsejable que consulte a su médico de cabecera con respecto a sus probabilidades de padecer de TDAH, si usted recuerda haber tenido problemas de niño o adolescente y presenta los siguientes síntomas.
 
Tiene dificultades para lo siguiente:

  • organizarse y recordar citas
  • concluir proyectos grandes en el trabajo o en la casa
  • seguir instrucciones
  • realizar tareas repetitivas
  • concentrarse cuando otras personas le hablan
  • esperar su turno cuando hace cola

También es posible que usted haga lo siguiente:

  • Evite iniciar tareas que lleven mucho tiempo o sean potencialmente tediosas
  • Le cueste quedarse quieto o tenga que levantarse a cada rato para ir de un lugar a otro
  • Se sienta impaciente y siempre esté "en movimiento"
  • cometa frecuentes errores por descuido en el trabajo
  • pierda cosas con frecuencia
  • se distraiga fácilmente si hay ruido o actividad en su entorno
  • advierta que habla demasiado o termina las oraciones de otra persona

 

¿Qué alimentos pudieran ser especialmente buenos o malos para un niño que padezca de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)?

 

Respuesta

Existen evidencias contradictorias acerca de que determinados alimentos sean buenos o malos para un niño con TDAH. No obstante, es aconsejable que usted consulte al médico de su hijo o a un nutricionista con respecto a  suspender alimentos tales como los colorantes artificiales o los conservantes, si estos empeoran los síntomas de su hijo. Usted debe asegurarse de que su hijo lleve una dieta saludable y variada, que incluya alimentos ricos en minerales, vitaminas y ácidos grasos omega 3.
 

Explicación

Una dieta variada y balanceada favorece el desarrollo saludable del niño.
 
En algunos niños, aparentemente, algunos alimentos desencadenan los síntomas del TDAH. Los factores que con mayor frecuencia desencadenan tales síntomas son los colorantes alimentarios artificiales y conservantes tales como el benzoato de sodio. Sería conveniente que usted evite incluir los siguientes colorantes en la dieta de su hijo:
 

  • amarillo crepúsculo (E110)
  • amarillo de quinoleína (E104)
  • azorrubina (E122)
  • rojo allura (E129)
  • tartracina (E102)
  • rojo ponceau 4R (E124)

 
Se encuentran en los refrescos, los dulces y los pasteles. Algunos niños se vuelven hiperactivos cuando comen o beben algo que contiene cafeína, por ejemplo, chocolate, té o café.
 
Si usted advierte algún cambio en la hiperactividad de su hijo después de ingerir ciertos alimentos, o si los síntomas se le agudizan, lleve un diario para registrar lo que este come y bebe, así como los síntomas de TDAH que manifiesta durante el día. Si lo registrado en el diario indica que existe alguna relación, el médico de cabecera de su hijo podrá referirlo a un nutricionista. El nutricionista puede ayudarle a eliminar alimentos específicos de la dieta de su hijo, y a la vez garantizar que no se le prive de ningún nutriente importante. Se han sugerido diversos suplementos que pudieran ser beneficiosos en casos de niños que padecen de TDAH, entre estos, los ácidos grasos omega 3 (de pescado graso), el hierro y el zinc. Sin embargo, no existen suficientes evidencias que indiquen que todos los niños con TDAH deban tomar estos suplementos.
 
Si su hijo tiene bajos niveles de hierro, un suplemento de hierro pudiera serle útil, pero usted debe consultarlo primero con el médico de cabecera del mismo.
 
Lo principal es asegurarse de que la dieta de su hijo sea buena, y que incluya cinco porciones de fruta y verduras al día y dos porciones de pescado a la semana, de las cuales una porción deberá ser de pescado graso.
 

Estoy embarazada, y tengo un hijo que padece de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). ¿Es probable que mi nuevo bebé también tenga TDAH?

Respuesta

Un niño que nazca en una familia con antecedentes de TDAH (por ejemplo, que el padre, la madre o algún hermano mayor tenga TDAH), tiene una probabilidad cinco veces mayor de padecer de dicho trastorno que uno que nazca en una familia sin antecedentes. Sin embargo, se sabe que hay otros factores que influyen en el TDAH.
 

Explicación

El TDAH tiene una fuerte base genética, y los investigadores han descubierto diversos genes que pudieran influir de modo considerable en el desarrollo del trastorno. Sin embargo, los factores genéticos, por sí solos, no suelen ser causa suficiente del TDAH: otros factores también son importantes.
 
El TDAH es más común en los niños que en las niñas; los primeros tienen aproximadamente tres veces más probabilidades de padecer de TDAH que las segundas, y es más probable que los mismos sean referidos para tratamiento debido a la agresividad de sus síntomas.
 
Si usted está embarazada, es recomendable que no fume, no beba alcohol ni consuma drogas ilegales (tales como marihuana y cocaína), ya que se ha comprobado la existencia de una relación entre estos factores y el desarrollo del TDAH en el feto. Mientras más cigarrillos fume durante el embarazo, más probabilidades habrá de que su hijo manifieste síntomas de TDAH. Asegúrese de no exponerse pasivamente al humo de tabaco.  No se considera que haya mayor riesgo de padecer de TDAH para el feto si usted consume cafeína (por ejemplo, té, café o chocolate) durante el embarazo.
 
Se considera que los bebés que pesan menos de 2.5 kg (5 lb 8 oz) al nacer tienen mayor riesgo de padecer de TDAH. Siga una dieta saludable y balanceada, y asista a todas las citas de atención prenatal, para garantizar que su embarazo sea lo más saludable posible.
 
Es posible que haya una relación entre el estrés durante el embarazo y el TDAH. Si usted está estresada y preocupada por algo durante el embarazo, consulte a su partera o a su médico de cabecera.
 
Consulte al especialista que atiende a su hijo y a su partera con respecto a qué más pudiera usted hacer para disminuir el riesgo de TDAH.
 

Más información

• Royal College of Psychiatrists (Colegio Real de Psiquiatras)
020 7235 2351
www.rcpsych.ac.uk
 
• National Attention Deficit Disorder Information and Support Service, ADDISS (Servicio Nacional de Apoyo e Información sobre el Trastorno por Déficit de Atención)
020 8952 2800
www.addiss.co.uk
 

Fuentes

• Simon C, Everitt H, van Dorp F. Oxford handbook of general practice. 3rd ed. Oxford: Oxford University Press, 2010: 915
• Diagnosis and management of ADHD in children, young people and adults. National Collaborating Centre for Mental Health, 2009, edición No. 72. www.nice.org.uk
• Attention deficit hyperactivity disorder. Clinical Knowledge Summaries. www.cks.nhs.uk, consultado el 29 de noviembre de 2010
• Attention deficit hyperactivity disorder. eMedicine. www.emedicine.medscape.com, consultado el 29 de noviembre de 2010.
• Joint Formulary Committee. British National Formulary. 61st ed. London: British Medical Association and Royal Pharmaceutical Society of Great Britain; 2011
• Nutt DJ, Fone K, Asherson P, et al. Evidence-based guidelines for management of attention-deficit/hyperactivity disorder in adolescents in transition to adult services and in adults: recommendations from the British Association for Psychopharmacology. J Psychopharm 2007; 21:10–41.
• Mental health and growing up. The Royal College of Psychiatrists. www.rcpsych.ac.uk, consultado el 30 de noviembre de 2010
• Management of attention deficit and hyperkinetic disorders in children and young people. A national clinical guideline. Scottish Intercollegiate Guidelines Network. 2009. www.sign.ac.uk
• Ells LJ, Hillier FC, Shucksmith J et al. A systematic review of the effect of dietary exposure that could be achieved through normal dietary intake on learning and performance of school-aged children of relevance to UK schools. 2006. www.food.gov.uk
• Diet, behaviour and learning in children. British Dietetics Association. www.bda.uk.com, consultado el 2 de diciembre de 2010
• Intolerance to additives. Eat well, be well. Food Standards Agency. www.eatwell.gov.uk, consultado el 2 de diciembre de 2010
• Your growing child. Eat well, be well. Food Standards Agency. www.eatwell.gov.uk, consultado el 2 de diciembre de 2010
• The pregnancy book. Department of Health. www.dh.gov.uk, consultado el 2 de diciembre de 2010
• Banerjee TD, Middleton F, Faraone SV. Environmental risk factors for attention-deficit hyperactivity disorder. Acta Pædiatrica 2007; 96:1269–74

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