Tiempo de lectura: 7 minutos
Calmar la mente requiere una combinación de prácticas activas y cambios en el estilo de vida. Puedes recurrir a la respiración profunda, la meditación o la atención plena para centrarte.
El ejercicio físico, escribir tus ideas, conectarte con la naturaleza y organizar tus pendientes también son herramientas poderosas de apoyo. Además, asegurar un descanso adecuado es fundamental. En los casos en los que la ansiedad mental se vuelve persistente, la ayuda profesional es una opción valiosa.
En este artículo se comparten algunas técnicas efectivas para aliviar el estrés, y se comenta de qué manera se puede utilizar la respiración, la atención plena y la actividad física para calmar la mente.
ÍNDICE
- Técnicas efectivas para aliviar el estrés
- El poder de la atención plena en la vida diaria
- Estrategias para reducir la ansiedad y los pensamientos intrusivos
- La importancia de un entorno propicio para la tranquilidad mental
- Ejercicios físicos que ayudan a calmar la mente
- Consejos para mejorar la calidad del sueño
Técnicas efectivas para aliviar el estrés
Existen diferentes técnicas para aliviar el estrés y calmar la mente, incluyendo desde técnicas de relajación hasta la práctica de actividades físicas como el yoga. Cada persona debe descubrir qué es lo que funciona mejor para ella y cómo incorporar eso en su rutina cotidiana.
WebMD habla sobre esto y recomienda, por ejemplo, la práctica de la respiración profunda, una técnica con la que las personas toman conciencia de su respiración, enfocándose en hacerla más lenta, profunda y controlada.
Según los expertos, cuando se respira profundamente por la nariz y se permite que los pulmones y el abdomen se expandan al máximo, se activa el sistema nervioso parasimpático, lo que induce la respuesta de relajación en el cuerpo. Esto, cuando se hace de la manera apropiada, puede reducir la frecuencia cardíaca acelerada, disminuir la tensión muscular y generar una sensación de calma mental y física.
Estos son los pasos que se deben seguir para lograrlo:
- Adoptar una posición cómoda, ya sea al acostarse boca arriba sobre la cama o el piso, o al sentarse y apoyar los hombros, la cabeza y el cuello en el respaldo de una silla.
- Inhalar por la nariz y dejar que el abdomen se llene de aire.
- Colocar una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen y exhalar por la nariz.
- Enfocarse en sentir cómo el vientre se eleva al inhalar y cómo baja al exhalar.
- Repetir todos los pasos al menos tres veces.
A todo ello se suman otras técnicas de respiración como la de relajación muscular progresiva, la respiración 4-7-8 y muchas otras más. En caso de ser necesario, también se puede buscar la ayuda de un instructor para llevar a cabo estas técnicas y obtener los resultados que se asocian a ellas.
Para complementar, se recomienda leer nuestro artículo sobre los beneficios de la meditación, ya que se trata de una práctica que también ha demostrado ser muy efectiva cuando se trata de reducir el estrés y calmar la mente.
El poder de la atención plena en la vida diaria
El mindfulness es otra de esas estrategias que se pueden utilizar para calmar la mente y encontrar la paz interior. HelpGuide, en una explicación sobre los beneficios de la atención plena, señala que se trata de una práctica que ayuda a reducir el estrés, mejora la salud física y mental, e incluso puede mejorar el estado de ánimo de las personas.
La idea detrás del mindfulness es prestar atención al momento presente y aceptarlo tal como es, sin juzgarlo. Los expertos señalan que parte de sus beneficios se obtienen precisamente del aceptar las experiencias, incluyendo las emociones dolorosas, en vez de reaccionar a ellas de forma negativa.
Además, al centrar la conciencia en el aquí y el ahora, se reduce la sobrecarga mental que genera estrés, ansiedad y agotamiento emocional. El mindfulness enseña a reconocer que los pensamientos son solo eventos mentales pasajeros y no verdades absolutas.
Incorporar la atención plena a la rutina diaria no requiere largas horas de meditación. Bastan unos minutos al día para empezar a notar cambios. Puede practicarse al despertar, antes de dormir o durante actividades cotidianas.
Estas son algunas de las maneras en las que se puede practicar el mindfulness:
- Meditación básica de atención plena: solo hay que sentarse en silencio y concentrarse en la respiración, o en un mantra que se pueda repetir en la mente de manera continuada. La idea es respirar de manera consciente y dejar que los pensamientos fluyan.
- Sensaciones corporales: durante la meditación, se puede poner el foco en sensaciones corporales como la picazón o el hormigueo en cualquier parte del cuerpo. La idea es experimentarlas y dejarlas pasar.
- Emociones: otra forma de practicar el mindfulness es permitirse sentir las emociones, nombrarlas, aceptarlas y dejarlas ir.
Cuando se práctica de forma constante, resulta más fácil mantener la calma incluso en momentos de tensión o incertidumbre. Con el tiempo, la mente aprende a responder con mayor serenidad ante las dificultades, en lugar de reaccionar de manera automática o impulsiva.
Esto no solo mejora el equilibrio emocional, sino que también fortalece la capacidad de concentración y de toma de decisiones. Para obtener mejores resultados, también se puede combinar con otras estrategias, como los ejercicios de respiración para la ansiedad.

Estrategias para reducir la ansiedad y los pensamientos intrusivos
Para reducir la ansiedad y controlar los pensamientos intrusivos es importante poner en práctica algunas de las estrategias que ya se mencionaron, como el mindfulness y la respiración profunda. Además, es posible recurrir a otras técnicas que también permiten calmar el cuerpo y la mente.
Calm, por ejemplo, recomienda que las personas busquen distracciones saludables, redirigiendo la atención hacia algo positivo. Es decir, en vez de quedarse en los pensamientos negativos, se puede buscar una distracción como leer, practicar algún tipo de ejercicio o alguna actividad creativa.
Todo depende de las preferencias y gustos de la persona, porque también es posible obtener resultados positivos con actividades como cocinar, caminar, o escuchar música.
Otras recomendaciones para controlar la ansiedad son reducir el tiempo que se pasa frente a las pantallas, practicar el autocuidado, llevar un diario para registrar los pensamientos y las emociones, reducir el consumo de cafeína y pasar más tiempo con los seres queridos.
Se recomienda leer nuestro artículo sobre el estrés crónico para conocer otras estrategias y entender la importancia de abordar los problemas que afectan la salud mental.
La importancia de un entorno propicio para la tranquilidad mental
Un artículo de Verywell Mind explica que el entorno en el que se vive y se trabaja influye significativamente sobre el bienestar mental y sobre el estado de ánimo. Los expertos señalan que puede llegar a influir incluso en la forma en la que nos comportamos, pensamos y sentimos.
En psicología, esto se conoce como factores ambientales de la salud mental, los cuales abarcan desde el ruido, la iluminación y la temperatura, hasta la disposición de los espacios y la calidad del aire. Todos estos son elementos pueden afectar de manera directa el equilibrio emocional y la capacidad de concentración.
Un entorno cargado de estímulos o desordenado puede aumentar la sensación de fatiga mental y ansiedad, mientras que un espacio ordenado, limpio y agradable facilita la relajación y mejora la productividad. Por eso, muchos terapeutas recomiendan crear ambientes que transmitan armonía y seguridad como parte del autocuidado diario.
La tranquilidad mental no depende solo de los pensamientos o emociones, sino también de los estímulos externos que influyen en cómo se percibe y procesa la realidad.
Sin embargo, el entorno no solo se limita al espacio físico, sino también a las personas con las que se convive y a la calidad de las interacciones diarias. Rodearse de vínculos positivos, respetuosos y empáticos fortalece la salud emocional, mientras que la exposición frecuente a conflictos o relaciones tóxicas puede aumentar el malestar mental.
Ejercicios físicos que ayudan a calmar la mente
El ejercicio físico es clave para la salud del cuerpo, pero también para la salud mental, según resalta Harvard Medical School. Esto último tiene una explicación basada en la neuroquímica, ya que está demostrado que la actividad física reduce los niveles de las hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol; y estimula la producción de endorfinas, que actúan como analgésicos naturales y mejoran el estado de ánimo.
Además, el ejercicio y el deporte permiten a las personas desconectar de la rutina y disfrutar de la compañía de otros o de pasar tiempo a solas en la naturaleza, todo depende de la forma en la que se practiquen.
Algunos ejercicios como el yoga, por ejemplo, combinan movimientos suaves, respiración controlada y meditación, lo que ayuda a equilibrar mente y cuerpo. Esto promueve la reducción del estrés y la ansiedad, y ayuda a calmar la mente.
A todo esto, se suman otros ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar, andar en bicicleta o el Tai Chi, que también se basa en movimientos lentos y estiramientos que fomentan la relajación y la concentración.
Antes de avanzar, se recomienda darle un vistazo a nuestro artículo sobre los beneficios del yoga para la mente y el cuerpo.

Consejos para mejorar la calidad del sueño
Mayo Clinic señala que para tener una buena salud mental también es necesario mejorar la calidad del sueño, ya que es mientras dormimos que el cuerpo y la mente descansan y se recuperan. Los estudios sobre el tema señalan que la calidad y la duración del sueño afectan considerablemente el estado de ánimo, los niveles de energía y la concentración.
La relación entre el sueño y la salud mental es profunda y bidireccional: la falta de descanso puede agravar síntomas de ansiedad, depresión o irritabilidad, mientras que los trastornos emocionales, a su vez, pueden alterar los patrones de sueño.
Establecer una rutina de sueño regular es una de las formas más efectivas de mejorar la calidad del descanso. Esto implica acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, para ayudar al cuerpo a sincronizar su reloj interno o ritmo circadiano.
Pero también es importante tomar algunas medidas para mejorar la higiene del sueño, como evitar el uso de pantallas antes de dormir, crear una rutina nocturna relajante y asegurarse de tener un entorno oscuro, silencioso y ordenado.
Todas estas medidas que se mencionan pueden ser de mucha ayuda y hacer la diferencia. Se recomienda ponerlas en práctica para calmar la mente y tener una mejor salud mental.
Fuentes:
- https://www.helpguide.org/mental-health/stress/benefits-of-mindfulness
- https://www.webmd.com/balance/stress-management/stress-relief-breathing-techniques
- https://www.health.harvard.edu/staying-healthy/exercising-to-relax
- https://www.verywellmind.com/how-your-environment-affects-your-mental-health-5093687
- https://www.calm.com/blog/how-to-stop-intrusive-thoughts
- https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/stress-management/in-depth/stress-relievers/art-20047257
- https://www.healthline.com/nutrition/16-ways-relieve-stress-anxiety