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Alimentos alergénicos en bebés: guía para prevenir alergias alimentarias

bebe con reaccion alergica

Tiempo de lectura: 7 minutos

Un artículo publicado por Clinical Translational Allergy señala que entre el 5 y el 10% de los bebés tiene algún tipo de alergia alimentaria. Esto no solo limita los alimentos que el bebé puede consumir, sino que puede afectar su salud de forma significativa. 

En este artículo explicamos cuáles son los principales alimentos alérgenos en bebés, cómo reconocer los síntomas de una reacción alérgica, cómo se diagnostican y qué alternativas existen para cada alérgeno. Para un contexto más amplio sobre los primeros meses de vida, puedes consultar nuestro artículo sobre los cuidados del recién nacido. 

¿Qué son los alimentos alergénicos?

Los alimentos alergénicos son aquellos que pueden provocar una reacción alérgica en el organismo. Esta reacción se produce cuando el sistema inmunológico identifica como una amenaza ciertas proteínas presentes en los alimentos, lo que desencadena una respuesta que puede ir de leve a grave. 

Según Johns Hopkins Medicine, algunas alergias alimentarias pueden llegar a ser mortales, por lo que es fundamental conocer los alimentos con mayor potencial alergénico y saber cómo actuar ante una reacción. Un factor protector relevante es la lactancia materna, que se asocia a un menor riesgo de desarrollar alergias alimentarias en la primera infancia. 

​Lista de alimentos alergénicos más comunes en bebés

Conocer los alimentos alergénicos más habituales es especialmente importante durante la etapa de alimentación complementaria, cuando se introducen los primeros sólidos en la dieta del bebé. El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) recomienda introducirlos de uno en uno y en pequeñas cantidades, observando si se produce alguna reacción.

Antes de iniciar la alimentación complementaria es fundamental consultar con el pediatra, que podrá orientar en función de los antecedentes familiares y el estado de salud del bebé.

¿Qué es la leche de vaca y por qué es un alérgeno?

La leche de vaca es uno de los alérgenos más frecuentes en bebés. Según Mayo Clinic, la reacción se produce porque el sistema inmunológico identifica como amenaza las proteínas de la leche, principalmente la caseína y el suero, lo que provoca la producción de anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE).

Es importante recordar que la leche de vaca no debe ofrecerse a bebés menores de 12 meses, ya que su sistema digestivo aún no está preparado para procesarla adecuadamente. La alimentación en la lactancia es un factor relevante tanto para la madre como para el desarrollo del bebé en esta etapa.

¿Qué efectos puede tener el huevo en los bebés?

El sistema inmunológico puede reaccionar a las proteínas presentes en las claras y yemas de los huevos. El American College of Allergy Asthma and Immunology señala que al menos el 2% de todos los niños es alérgico al huevo, aunque la mayoría supera esta alergia antes de los 16 años.

Los síntomas pueden variar en intensidad: desde reacciones cutáneas leves hasta problemas digestivos o, en casos más graves, anafilaxia. Ante cualquier reacción, es necesario buscar atención médica.

¿Cómo afectan los cacahuetes y frutos secos a los bebés?

La alergia al cacahuete es una de las más frecuentes en niños. Puede mejorar con el tiempo, pero en algunos casos se mantiene o agrava en la edad adulta. Según Better Health, las personas alérgicas deben evitar por completo los frutos secos y los productos que puedan contener trazas, prestando atención a las etiquetas.

En bebés, los frutos secos enteros representan además un riesgo de asfixia. No deben ofrecerse enteros hasta que el niño pueda masticarlos con seguridad: lo indicado es introducirlos en forma de crema o pasta fina.

¿Por qué el pescado y mariscos son considerados alérgenos?

La alergia al pescado y los mariscos puede provocar síntomas graves: urticaria, vómitos, diarrea o dificultad para respirar. A diferencia de la alergia a la leche o al huevo, suele mantenerse de por vida y puede aparecer en cualquier momento, incluso en personas que ya los han consumido sin problemas.

La sensibilización puede ser selectiva: se puede ser alérgico a un tipo de pescado y no a otro, o a los mariscos, pero no al pescado blanco.

Trigo, soja y otros alérgenos: ¿qué debes saber?

El trigo y la soja están entre los ocho alimentos que con más frecuencia provocan reacciones alérgicas de aparición inmediata, según el artículo de Clinical Translational Allergy. En algunos casos, la alergia a la soja puede causar anafilaxia, una reacción potencialmente mortal.

Existen otras sustancias alergénicas menos conocidas que pueden afectar a bebés y niños: el sésamo, el apio, la mostaza o los sulfitos son ejemplos habituales que conviene tener en cuenta al leer etiquetas de los alimentos. 

Bebé y mamá evitando alimentos alérgenos

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Signos y síntomas de las alergias alimentarias en los niños

Los síntomas de una alergia alimentaria pueden aparecer minutos o horas después de ingerir el alérgeno. Los más habituales en bebés son: 

  • Náuseas o vómitos.
  • Diarrea o sangre en las heces.
  • Sarpullidos o urticaria.
  • Eczema.
  • Dificultad para respirar o anafilaxia en los casos más graves. 

Cada bebé puede reaccionar de forma diferente. Si observas cualquiera de estos síntomas tras introducir un alimento nuevo, consulta al pediatra de inmediato. En el caso de reacciones cutáneas, nuestro artículo sobre sarpullido en niños sin fiebre puede ayudarte a identificar si se trata de una alergia u otra causa. 

¿Cómo se diagnostican las alergias alimentarias?

Tener una alimentación saludable para niños no garantiza que estén libres de alergias, ya que es posible ser alérgico a un alimento sin saberlo. El diagnóstico requiere la valoración de un especialista. 

Según Health Direct, si se sospecha que un niño tiene una alergia alimentaria, el médico puede solicitar una prueba de punción cutánea o un análisis de sangre para confirmarla. No se deben eliminar alimentos de la dieta del bebé sin orientación médica, ya que esto podría comprometer su aporte nutricional. Ante cualquier síntoma persistente, un especialista puede ayudarte a distinguir una alergia alimentaria de otras enfermedades comunes. 

¿Cómo introducir alérgenos de forma segura en la dieta del bebé?

La introducción de alérgenos en la dieta del bebé debe hacerse con cuidado y siguiendo las indicaciones del pediatra. Las pautas generales se centran en el momento adecuado, la forma de hacerlo y las precauciones necesarias.

Si el bebé ya tiene diagnóstico de alergia o hay antecedentes familiares, es especialmente importante seguir un protocolo supervisado.

Incorporar un solo ingrediente paulatinamente

Los pediatras recomiendan introducir los alimentos de uno en uno y en pequeñas cantidades. Este enfoque permite identificar con precisión qué alimento ha causado una reacción en caso de que aparezca.

Entre la introducción de un alimento y otro conviene dejar un margen de tiempo suficiente para observar cualquier reacción, especialmente las de tipo retardado, que pueden aparecer entre 2 y 24 horas después de la ingesta.

Texturas adecuadas para cada etapa del desarrollo

La textura de los alimentos debe adaptarse a la capacidad del bebé para masticar y tragar en cada etapa. Los frutos secos enteros, por ejemplo, no son seguros para los bebés por el riesgo de asfixia. Lo más recomendable es ofrecerlos en forma de crema o pasta fina, siempre bajo supervisión.

A medida que el bebé desarrolla más destrezas motoras orales, las texturas pueden ir aumentando progresivamente. Consultar el artículo sobre dentición infantil puede ayudarte a entender mejor en qué momento el bebé está preparado para cada textura.

Consultar al pediatra antes de comenzar la introducción de alérgenos

Antes de introducir alimentos sólidos y alérgenos en la dieta de un bebé, es fundamental consultar con el pediatra. El especialista puede indicar si es necesario realizar pruebas previas y cómo proceder en función del historial médico familiar.

Los padres primerizos pueden tener dudas en muchas áreas del cuidado del bebé, desde cómo bañar al bebé hasta cómo alimentarlo de forma segura. En todos los casos, el pediatra es el mejor punto de referencia.

Observación de síntomas durante la introducción de alérgenos

Durante la introducción de alérgenos, la observación es clave. Algunos síntomas de alergia alimentaria aparecen de inmediato, pero otros pueden tardar entre 2 y 24 horas.

Las reacciones retardadas suelen manifestarse con vómitos, diarrea y, en algunos casos, sangre en las heces. Si el bebé presenta cualquiera de estos síntomas, suspende el alimento y consulta al médico sin demora. Si aparecen síntomas de dolor de garganta en bebés o dificultad para tragar, busca atención médica de inmediato. 

Alimentos alérgenos bebés

¿Cuándo introducir alérgenos en la alimentación del bebé?

Según Health Service Executive, los alimentos alérgenos se introducen cuando el bebé ya ha comenzado a consumir sólidos, generalmente entre los 4 y los 6 meses, pero nunca antes. En caso de duda, el pediatra es quien debe guiar este proceso. 

Junto con el momento adecuado, también importan el orden de introducción y la supervisión del proceso. Nuestro artículo sobre hábitos saludables para niños ofrece una visión más amplia sobre los factores que influyen en el desarrollo infantil. 

Alternativas a los alimentos alergénicos comunes

Cuando un bebé tiene alergia a un alimento, es necesario encontrar alternativas que garanticen un aporte nutricional equivalente. Food Allergy Research and Education destaca que existen sustitutos para prácticamente todos los alérgenos comunes. 

A continuación detallamos las alternativas más habituales para cada grupo. 

¿Cuáles son las mejores alternativas a la leche de vaca? 

Para bebés alérgicos a la leche de vaca, existen varias opciones según la edad y las necesidades nutricionales. Las fórmulas extensamente hidrolizadas o de aminoácidos son las más indicadas en los primeros meses, siempre bajo prescripción médica. 

A partir de cierta edad, bebidas vegetales como la leche de coco o la leche de almendras pueden incorporarse en la dieta, aunque ninguna bebida vegetal puede sustituir la leche materna o de fórmula en el primer año de vida sin supervisión médica. 

¿Qué opciones seguras existen en lugar del huevo? 

En recetas de cocina y repostería, el huevo puede sustituirse por varios ingredientes: puré de manzana, plátano maduro machacado, semillas de lino molidas con agua o aquafaba (el líquido de cocción de los garbanzos) son alternativas habituales. 

En el caso de los bebés, lo más importante es garantizar que reciben suficiente proteína y vitaminas del grupo B a través de otras fuentes. El pediatra o el nutricionista pueden orientar sobre las mejores opciones en cada caso. 

¿Qué sustitutos nutritivos hay para los frutos secos? 

Las semillas (girasol, calabaza, cáñamo) son una alternativa nutritiva para los bebés alérgicos a los frutos secos, siempre que no exista alergia cruzada. Las legumbres también aportan proteínas y grasas saludables de forma segura. 

En cualquier caso, antes de introducir sustitutos es necesario confirmar con el especialista que no existe sensibilización a otros alimentos relacionados. 

¿Cómo elegir opciones seguras en lugar de pescado y mariscos? 

Para bebés alérgicos al pescado, otras fuentes de ácidos grasos omega 3 son las semillas de chía, las semillas de lino y los aceites vegetales. Las proteínas del pescado pueden sustituirse por carnes magras, legumbres o tofu en función de la edad del bebé. 

Es importante revisar siempre las etiquetas de los alimentos procesados, ya que el pescado y los mariscos pueden aparecer como ingrediente oculto en salsas, caldos y productos preparados. Para orientación general sobre alimentación equilibrada, consulta nuestro artículo sobre cómo comer saludable.