Pasar al contenido principal

Rotura del tendón de Aquiles

Rotura del tendón de Aquiles

7 Minutos de lectura

La rotura del tendón de Aquiles es un desgarro, parcial o total, de dicho tendón, en la parte inferior de la pierna. Es el que se rompe con más frecuencia.


 

Acerca de la rotura del tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles es muy fuerte y flexible. Está ubicado en la parte posterior del tobillo, y conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón (calcáneo). Una rotura del tendón de Aquiles puede ser parcial o total.

Este tipo de lesión es muy frecuente en los deportistas o en personas de entre 30 y 50 años, pero puede afectar a cualquiera. La rotura total es más común en los hombres.

Síntomas de la rotura del tendón de Aquiles

Al romperse el tendón de Aquiles, se produce un dolor agudo en la parte posterior de la pierna, y no es posible flexionar el tobillo ni estirar los dedos de los pies. Es posible que:

  • se le inflame la parte inferior de la pierna 
  • no pueda apoyar todo su peso sobre el tobillo
  • escuche un sonido de desgarramiento o un chasquido en el momento en que ocurra
  • cojee, y no pueda pararse en puntas de pie o subir escaleras
  • le salgan moretones
  • al lesionarse, puede ser que sienta como si le hubieran dado un golpe o una patada en la parte posterior de la pierna

Causas de la rotura del tendón de Aquiles

Es más probable que se produzca una rotura del tendón de Aquiles si usted tiene la pierna extendida y el músculo de la pantorrilla contraído mientras realiza actividades tales como correr, saltar o practicar deportes como fútbol o tenis.
 
El riesgo de rotura del tendón de Aquiles es muy pequeño si usted tiene tendinitis aquílea. La tendinitis aquílea produce dolor, engrosamiento y rigidez de dicho tendón, tanto durante el ejercicio como después.
 
La combinación de ciertos medicamentos puede aumentar el riesgo de lesiones en el tendón de Aquiles. Estos son los antibióticos que contienen quilonona (por ej., la ciprofloxacina) y los corticosteroides. No está claro cuál es el riesgo de rotura del tendón de Aquiles debido a estos medicamentos.

Diagnóstico de la rotura del tendón de Aquiles

Si usted sufre una rotura de dicho tendón, debe dirigirse de inmediato a un departamento de emergencias o accidentes, o bien a su médico de cabecera. El médico que le atienda le preguntará cuáles son sus síntomas y le hará un examen. 

Se le referirá a un especialista para que le indique tratamiento. El médico podrá pedirle que haga una serie de movimientos o ejercicios para comprobar su movilidad, y ver cuán afectada está la parte inferior de su pierna.
 
Podrá presionarle el músculo de la pantorrilla o pedirle que intente pararse en puntas de pie.

En el hospital, es posible que usted deba hacerse más exámenes para observar su tendón de Aquiles. Estos pueden incluir los siguientes:

  • un ultrasonido, el cual usa ondas sonoras que producen una imagen del interior de una parte del cuerpo
  • un examen imaginológico por resonancia magnética, que usa imanes y ondas de radio también para producir imágenes del interior del cuerpo
     

Tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles

La rotura del tendón de Aquiles se trata con cirugía o manteniéndolo inmóvil durante el proceso de sanación. El tratamiento que le indiquen podrá depender del tiempo que haya pasado desde que sufrió la lesión, de su edad y de la intensidad de la actividad que usted realice.
 
Independientemente de que le operen o no, usted deberá tener la parte inferior de la pierna enyesada, y no podrá apoyar ningún peso sobre la pierna, por lo menos, durante cuatro semanas.
 
Podrá tomar los analgésicos que suele tomar para el dolor de cabeza, por ejemplo, un antiinflamatorio no esteroideo como el ibuprofeno.  Lea siempre el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento.
 

Cirugía del tendón de Aquiles

La cirugía suele ser recomendable para personas jóvenes y activas. Existen dos tipos de cirugía para reparar la rotura del tendón de Aquiles:

  • la cirugía abierta, que consiste en un corte longitudinal para alcanzar el tendón y repararlo
  • la cirugía percutánea, que consiste en varios cortes pequeños para alcanzar el tendón y repararlo

 
Ambos tipos de cirugía implican la sutura del tendón para que cicatrice. Con la cirugía abierta, hay menos probabilidades de lesionar uno de los nervios de la pierna.
 
Después de la cirugía, le pondrán yeso o un aparato ortopédico ajustable en la pierna, para que el tendón de Aquiles pueda sanar, lo que suele tomar entre cuatro y ocho semanas.
 
Aproximadamente cinco de cada 100 personas que se someten a cirugía por esta lesión contraen algún tipo de infección. Esto puede tratarse con antibióticos. El riesgo de infección puede ser más bajo en la cirugía percutánea. Entre una y tres de cada 100 personas vuelven a sufrir rotura del tendón después de la operación.

 
Tratamiento no quirúrgico

Se coloca un yeso o aparato ortopédico en la parte inferior de la pierna, para que el tendón pueda sanar. El yeso o el aparato ortopédico deberá llevarse, por lo menos, durante seis a ocho semanas. 

Durante este tiempo, se cambiará el yeso varias veces, a fin de garantizar que el tendón sane de forma adecuada. La recuperación de la rotura del tendón de Aquiles suele llevar más tiempo con este tratamiento, en comparación con la cirugía.
 
Con este tipo de tratamiento no hay riesgo de infección, y resulta adecuado para quienes pudieran tener complicaciones durante la cirugía.
 
En aproximadamente 13 de cada 100 personas que reciben este tratamiento, el tendón puede volver a romperse.
 
Si usted vuelve a tener una rotura parcial del tendón, es más probable que le pongan un yeso o aparato ortopédico, en lugar de operarle.

Recuperación tras la rotura del tendón de aquiles

Cuando le retiren el yeso o aparato ortopédico, usted deberá aumentar gradualmente su nivel de actividad, para que el tendón se fortalezca. Su médico, o un fisioterapeuta, le indicará una serie de ejercicios que aumentarán la fuerza y el rango de movimiento de la parte inferior de la pierna. 

Su fisioterapeuta podrá probar diversas técnicas para reducirle el dolor; por ejemplo, ejercicios y técnicas para tejidos blandos (masaje de los tejidos profundos). También le aconsejará con respecto a reanudar los ejercicios. 

Usted deberá ser capaz de volver a su nivel habitual de actividad seis meses después de haberse lesionado. No obstante, esto pudiera tomar más tiempo, y también dependerá de la actividad.

Prevención de la rotura del tendón de Aquiles

Hay formas de reducir el riesgo de lesionar el tendón de Aquiles. Estos son algunos consejos:

  • Para prevenir una lesión al iniciar un nuevo régimen de ejercicios, aumente gradualmente la intensidad y la duración de la actividad.
  • Calentar los músculos antes de hacer ejercicio y enfriarlos una vez haya concluido pudiera ayudarle. Entre cinco y 10 minutos de ejercicio de baja intensidad, por ejemplo, una caminata a ritmo rápido, son suficientes para calentarlos, y lo mismo se requiere para enfriarlos. 
  • Para prevenir lesiones después del calentamiento y del enfriamiento, usted puede hacer una serie de estiramientos musculares. Por ejemplo, usted puede hacer un estiramiento del músculo de la pantorrilla, lo cual elongará el tendón de Aquiles antes del ejercicio.

Preguntas y respuestas

Respuesta

No, por sí solo no sanará mejor; requerirá tratamiento médico.

Explicación

El tendón de Aquiles lesionado no sanará por sí solo, sin recibir tratamiento.
Si usted se lesiona el tendón, mientras más pronto se haga tratar, tendrá más opciones de tratamiento y más oportunidades de recuperarse totalmente. Si tiene que someterse a cirugía, deberá hacerlo tan pronto como sea posible después de lesionarse. Una demora en realizar la cirugía pudiera dar lugar a que los dos extremos del tendón de Aquiles se separen y se acorten, lo que dificultaría la reconexión de los mismos.

Respuesta

Durante cuatro a seis semanas después de haberse lesionado, usted no podrá caminar normalmente con la pierna afectada, ni apoyar ningún peso sobre la misma. Podrá caminar sin apoyar la pierna afectada, usando muletas. Después, podrá volver a caminar gradualmente.
 
Explicación

Al principio, usted no podrá apoyarse sobre la pierna afectada ni caminar normalmente. Por lo general, esto durará entre cuatro y seis semanas después del tratamiento. Pasado este período, podrá ir apoyándose gradualmente en la pierna afectada (lo que los médicos llaman “soporte del peso”). Es posible que, posteriormente, deba usar calzado con tacón de una pulgada o una plantilla durante varias semanas. Esto ayudará a reubicar el tendón en la mejor posición para sanar. Su médico, o su fisioterapeuta, le indicará cuándo puede comenzar a apoyar la pierna afectada.

Respuesta

La mayoría de las personas se recuperan totalmente, y pueden volver a correr o practicar deportes después de sufrir una rotura del tendón de Aquiles. 

Explicación

Una buena recuperación tras una rotura del tendón de Aquiles dependerá de su edad, el tipo de tratamiento, la rehabilitación después del tratamiento, la cantidad de ejercicios de rehabilitación que haga y el nivel de actividad que desee volver a tener.
Tras el tratamiento y la rehabilitación, la mayoría de las personas pueden reanudar el nivel de actividad que tenían antes de lesionarse, incluidos los deportistas. Sin embargo, si le pusieron un yeso o un aparato ortopédico, en lugar de operarle para reparar la lesión, hay más probabilidades de que el tendón se vuelva a lesionar. Es posible que algunas personas que se someten a cirugía no puedan recuperar suficiente fuerza y flexibilidad en el tendón como para volver a correr o hacer deportes.
Antes y después de hacer ejercicio, usted debe estirar y calentar bien los músculos, y luego enfriarlos. Es importante usar un calzado que le quede bien y sea adecuado para la actividad que realiza. Esto puede ayudarle a evitar una nueva lesión del tendón de Aquiles. 

Más información

British Orthopaedic Foot and Ankle Society (Sociedad Británica de Ortopedia del Pie y el Tobillo)
www.bofas.org.uk
 

Fuentes

• Achilles tendon rupture. eMedicine. www.emedicine.medscape.com
• MacAuley D. Oxford Handbook of Sport and Exercise Medicine. 1st Oxford: Oxford University Press. p 272
• Achilles tendinopathy. Clinical Knowledge Summaries. 
• Quinolones and Achilles tendon rupture. Bandolier.
• Ruptured Achilles tendons. Bandolier. 
• Starting to exercise. Bandolier. 

Esta información fue publicada por el equipo de información sobre la salud de Bupa, y está basada en fuentes acreditadas de evidencia médica. Ha sido sometida a revisión por pares, por parte de médicos de Bupa. Este contenido se presenta únicamente con fines de información general, y no reemplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud calificado.

Fecha de revisión: 2021
 

 

Artículos recomendados

Lee nuestros artículos según la categoría que más te interese
Enfermedad de Crohn
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria del intestino y puede tener efectos a corto y largo plazo. Provoca síntomas como diarrea y dolor abdominal. Es una enfermedad leve en algunas personas y para otras puede ser grave.
5 Minutos de lectura
Enfermedad de Huntington
La enfermedad de Huntington es un trastorno hereditario que provoca una degeneración de las células cerebrales. Esto resulta en una pérdida progresiva de la capacidad mental, control del movimiento y cambios en la personalidad.
5 Minutos de lectura
paciente con cataratas
Una catarata es una opacidad indolora de la lente interna del ojo. Las cataratas generalmente se desarrollan en el transcurso de un períodoUna catarata es una opacidad indolora de la lente interna del ojo. Las cataratas generalmente se desarrollan en el transcurso de un período largo de tiempo y empeoran la vista gradualmente.
5 Minutos de lectura
osteoartritis con dolor de rodilla
La osteoartritis es una enfermedad que afecta las articulaciones, lo que provoca rigidez y dolor. Generalmente se desarrolla durante varios años y frecuentemente afecta las articulaciones del cuerpo que soportan peso, por ejemplo, las rodillas, las caderas, los pies y la columna vertebral.
5 Minutos de lectura
Estrabismo
El estrabismo ocurre cuando un ojo mira en dirección diferente al otro cuando se enfoca un objeto.   La afección suele diagnosticarse cuando su hijo es pequeño o bebé. Sin embargo, es posible desarrollar estrabismo en la adultez. Afecta a aproximadamente uno de cada 20 niños.   
6 Minutos de lectura
doctor-con-enfermera-
La hipermetropía es un problema común de la visión por el cual las personas no pueden enfocar objetos cercanos y entonces los ven borrosos. En medicina, la hipermetropía es conocida como hiperopía. Otro nombre es visión de lejos.  
6 Minutos de lectura
hipospadias en bebés
El hipospadias es una anomalía que afecta el desarrollo de la uretra, el conducto que conduce la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo. Como resultado, el orificio uretral se desarrolla ubicándose en el lugar incorrecto.
8 Minutos de lectura
Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria es el escape involuntario de orina. La incontinencia de urgencia es la necesidad repentina y urgente de orinar, generalmente seguida de un escape incontrolable.  
6 Minutos de lectura
Marcas de nacimiento
Las marcas de nacimiento son manchas oscuras o de color en la piel que están presentes en el momento del nacimiento o aparecen muy poco tiempo después. El nombre médico de una marca de nacimiento es “nevo” o “nevus”.
5 Minutos de lectura
Otitis media secretora
La otitis media secretora es muy común en niños; aproximadamente cuatro de cada cinco niños habrán padecido esta afección al menos una vez al cumplir los cuatro años. 
12 Minutos de lectura
Preeclampsia en el embarazo
La preeclampsia es una afección que se presenta en las embarazadas. Ella ocasiona hipertensión arterial en la madre y puede causar eclampsia (convulsiones) y otros problemas graves. En el bebé puede dar como resultado problemas de crecimiento, parto prematuro y muerte del recién nacido. Afecta a uno de cada 25 embarazos.
8 Minutos de lectura
La importancia de la protección solar
Recibir baños de sol con regularidad es necesario para mantener una buena salud. La exposición solar diaria moderada nos ayuda con la producción de vitamina D, un elemento esencial para promover la absorción de calcio y la salud ósea óptima en nuestro cuerpo. 
4 Minutos de lectura