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Sundowning: todo lo que debes saber sobre el síndrome crepuscular o vespertino

Mujer con sundowing desorientada fuera de casa

Tiempo de lectura: 7 minutos

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 55 millones de personas padecen algún tipo de demencia en todo el mundo. Un porcentaje de ellas experimenta también sundowning, lo que complica su cuidado y puede tener consecuencias graves si no se gestiona de forma adecuada. 

En este artículo explicamos qué es el sundowning, cuáles son sus causas y síntomas, cómo manejarlo y qué señales indican que es necesario consultar a un médico. 

¿Qué es el sundowning?

El sundowning, o síndrome del ocaso, es un conjunto de síntomas que afecta a algunas personas con demencia, especialmente a quienes padecen Alzheimer. Según Mayo Clinic, se trata de un estado de confusión que aparece durante el final de la tarde y puede extenderse hasta la noche. 

No es una enfermedad independiente, sino un conjunto de cambios en el comportamiento que se producen de forma recurrente al atardecer. Las personas con demencia son especialmente sensibles a los cambios en su entorno y rutina: incluso modificaciones pequeñas en la iluminación o en la actividad del entorno pueden desencadenar o agravar los síntomas. Para saber más sobre el diagnóstico de esta enfermedad, puedes consultar nuestro artículo sobre cómo detectar el Alzheimer. 

¿Cuáles son las causas del sundowning en personas con demencia?

Según Alzheimer's Society, no están del todo claras las causas del sundowning, aunque se conocen factores de riesgo que pueden influir en su aparición. Algunos son ambientales, otros biológicos y otros están relacionados con el estado de salud general.

Los más relevantes son:

  • Cansancio, hambre, dolor o necesidades físicas no atendidas.
  • Sobreestimulación durante el día.
  • Falta de exposición solar.
  • Alteración de los ritmos circadianos por el daño cerebral de la demencia.
  • Cambios hormonales.
  • Deterioro sensorial: pérdida de audición o visión.
  • Trastornos del estado de ánimo: ansiedad y depresión.
  • Efectos secundarios de medicamentos.

La interacción de estos factores puede desencadenar confusión y desorientación. Algunos tienen relación directa con la hora del día; otros pueden producirse en cualquier momento.  

Las personas con demencia requieren supervisión médica para determinar qué tratamiento específico necesitan. Este artículo tiene un propósito informativo y no reemplaza la opinión de un especialista. 

Asistente peinando a mujer mayor con síndrome crepuscular.

Síntomas del síndrome vespertino

Los síntomas del sundowning se presentan principalmente al final de la tarde y durante la noche. Según WebMD, los más frecuentes son: 

  • Cambios de humor: ansiedad, agitación, llanto o comportamiento agresivo que aparecen de forma repentina al atardecer. 
  • Confusión: la desorientación propia de la demencia puede intensificarse con la llegada de la noche. La persona puede no reconocer dónde está o qué día es. 
  • Agitación: inquietud excesiva durante las horas de la tarde y la noche que dificulta el descanso. 
  • Alucinaciones: la persona cree ver o escuchar algo que no existe. 

Aunque estos síntomas son más frecuentes en personas con Alzheimer, también pueden presentarse en personas hospitalizadas, donde la falta de estimulación sensorial genera desorientación. Para saber más sobre los problemas de sueño asociados, puedes consultar nuestro artículo sobre qué hacer cuando una madre con Alzheimer no duerme. 

¿Cómo manejar el síndrome del crepúsculo?

El National Institute on Aging señala que existen estrategias efectivas para minimizar los síntomas del sundowning y mejorar la calidad de vida tanto de la persona con demencia como de quienes la cuidan. 

Las más recomendadas son: 

  • Ser paciente y no mostrar frustración: abordar la situación con empatía es fundamental. Hay que escuchar a la persona, validar sus emociones y transmitirle que está segura. El apoyo emocional continuo es una parte esencial de los cuidados. 
  • Mantener una rutina y un entorno cómodo: un espacio tranquilo, sin ruido ni desorden, con luz natural durante el día y rutinas fijas para el baño y las comidas, reduce la desorientación. 
  • Garantizar la seguridad: mantener fuera del alcance cualquier objeto que pueda usarse para causar daño. Si la persona se vuelve agresiva, mantener distancia y llamar a emergencias si es necesario. 

 La estimulación cognitiva también puede ser útil para reducir la ansiedad y mejorar la regulación del sueño. Para información sobre los problemas de sueño, puedes consultar nuestro artículo sobre cómo combatir el insomnio. 

Prestar atención a la importancia de las relaciones sociales y mantener vínculos afectivos activos también contribuye al bienestar de la persona con demencia. 

Diferencias entre sundowning y otras demencias

El sundowning no es una enfermedad, sino un conjunto de síntomas que aparece en el contexto de la demencia. La diferencia principal es que la demencia afecta las funciones cognitivas de forma global y permanente, mientras que el sundowning se refiere específicamente a los cambios de comportamiento que se producen al atardecer.

Aunque el sundowning es más frecuente en personas con Alzheimer, puede presentarse en otros tipos de demencia. Suele ser más habitual en las etapas intermedias o avanzadas de la enfermedad. Para entender mejor cómo prevenir el deterioro cognitivo, puede ser útil consultar nuestro artículo sobre cómo prevenir el Alzheimer o el de deterioro cognitivo leve.

Las enfermedades demenciales suelen ir acompañadas de depresión. Por eso es útil que los cuidadores conozcan cómo ayudar a una persona con depresión, ya que este síntoma forma parte frecuente del cuadro. 

Cuidadora acariciando a persona mayor con síndrome vespertino.

Consejos para cuidadores

Cuidar a una persona con sundowning puede generar estrés, problemas de sueño y agotamiento. El cuidador no puede atender bien a otra persona si descuida su propia salud. Mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio y dormir lo suficiente son condiciones necesarias para sostener el cuidado a largo plazo. 

El síndrome del cuidador es una realidad frecuente que conviene conocer y prevenir. Algunos consejos adicionales: 

  • Hablar con voz suave y dar instrucciones concretas y sencillas. 
  • Ofrecer contacto físico tranquilizador cuando sea apropiado. 
  • Llevar un diario con los factores que desencadenan los síntomas y lo que ayuda a calmarlos. 

Los juegos de memoria para personas mayores pueden ser útiles para estimular la cognición y establecer una rutina tranquila antes de dormir. Las ventanas de sueño son otro recurso que puede ayudar a mejorar el descanso nocturno. 

¿Cuándo consultar a un médico sobre el sundowning?

Consultar a un médico es necesario cuando los síntomas del sundowning son frecuentes, intensos o ponen en riesgo la seguridad de la persona con demencia o de quienes la rodean. La aparición de alucinaciones, agresividad marcada o comportamientos que resulten imposibles de gestionar en casa son señales claras de que se necesita atención especializada. 

También conviene consultar cuando los síntomas empeoran de forma progresiva, cuando interfieren significativamente con el descanso nocturno o cuando el cuidador siente que no puede manejar la situación solo. Un especialista puede evaluar si existe alguna causa tratable subyacente, como efectos secundarios de medicamentos, infecciones o deficiencias nutricionales, y ajustar el tratamiento en consecuencia. 

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El futuro del tratamiento para el sundowning

Aunque existe abundante literatura médica sobre el sundowning, todavía se necesitan más investigaciones para comprender mejor sus causas y desarrollar tratamientos más efectivos. Centros de investigación de todo el mundo estudian los mecanismos de la demencia y sus síntomas asociados con el objetivo de reducir su impacto. 

Actualmente no existe cura para la demencia ni para el sundowning, pero el avance del conocimiento sobre los ritmos circadianos, la neurología del envejecimiento y las intervenciones no farmacológicas ofrece perspectivas prometedoras para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.