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¿Qué es el TDAH en los niños? Causas, síntomas y tratamientos efectivos

Niño con TDAH mal sentado reclinado sobre una mesa.

Tiempo de lectura: 8 minutos

El TDAH en los niños puede tener un impacto significativo en su desarrollo y calidad de vida. Afecta al rendimiento en la escuela, a las relaciones con otros niños y, en muchos casos, a la autoestima y la salud mental. Identificarlo a tiempo es clave para que los padres y profesionales puedan ofrecer el apoyo adecuado. 

En este artículo explicamos qué es el TDAH en niños, cuáles son sus principales síntomas, qué lo causa y qué opciones de tratamiento existen. Para una visión más amplia sobre condiciones del neurodesarrollo, puedes consultar nuestro artículo sobre trastornos del espectro autista (TEA).

¿Qué es el TDAH?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una condición médica que afecta a millones de niños en todo el mundo. Se caracteriza por un patrón persistente de hiperactividad, déficit de atención y comportamiento impulsivo. Los niños que la padecen tienen dificultades para concentrarse y pueden parecer muy inquietos. 

Mayo Clinic señala que el TDAH puede derivar en baja autoestima, relaciones problemáticas y bajo rendimiento escolar. En países como Estados Unidos afecta al menos al 10% de los niños, y en algunos casos sus síntomas persisten en la etapa adulta. Para entender mejor cómo puede influir en el bienestar emocional a medida que crecen, puedes leer nuestro artículo sobre salud mental en adolescentes. 

Tipos de TDAH en los niños

WebMD distingue al menos tres tipos de TDAH en función de los síntomas predominantes. Conocerlos es fundamental, ya que cada tipo se manifiesta de forma diferente y condiciona tanto el diagnóstico como el tratamiento. 

  • Tipo hiperactivo e impulsivo: los niños presentan conductas de hiperactividad e impulsividad de forma marcada. 
  • Tipo inatento: anteriormente conocido como trastorno por déficit de atención (TDA). Sus síntomas son más difíciles de percibir, ya que predominan las dificultades para prestar atención. 
  • Tipo combinado: la forma más común de TDAH en niños. Combina síntomas de las dos categorías anteriores. 

Identificar correctamente el tipo de TDAH permite a los especialistas diseñar un plan de tratamiento más ajustado a las necesidades de cada niño. 

¿Cuáles son los síntomas del TDAH en los niños?

Según el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), los síntomas del TDAH en niños y adolescentes están bien definidos y generalmente aparecen antes de los seis años. Sin embargo, su intensidad y forma de manifestarse varía de un niño a otro, lo que hace que el diagnóstico requiera siempre la valoración de un especialista.

A continuación, detallamos los tres grupos de síntomas principales.

Falta de atención

HelpGuide señala que la falta de atención se manifiesta cuando los niños tienen dificultades para concentrarse y les cuesta completar sus actividades. Suelen saltar de una tarea a otra sin terminarlas.

Algunos comportamientos habituales en este grupo:

  • No presta atención a los detalles y comete errores por descuido, especialmente en tareas escolares.
  • Le cuesta concentrarse, tanto en tareas como en juegos.
  • No parece escuchar cuando se le habla directamente.
  • Se distrae con facilidad ante estímulos externos.
  • Olvida con frecuencia parte de sus actividades diarias.

Estos comportamientos no son puntuales, sino recurrentes, y afectan al funcionamiento del niño en la escuela y en casa. 

Niño con TDAH jugando con los dedos de la mano sobre la mesa.

Hiperactividad

La hiperactividad es uno de los síntomas más visibles del TDAH. Los niños con este patrón tienden a realizar múltiples actividades a la vez y cambian de una a otra con rapidez, con dificultad para mantenerse quietos.

Comportamientos más comunes:

  • Dificultad para permanecer sentados, incluso cuando la situación lo requiere.
  • Corren, saltan o trepan en momentos inapropiados.
  • Hablan mucho e interrumpen conversaciones o actividades.
  • Están en constante movimiento, se retuercen en el asiento o se dan golpecitos.
  • Tienen dificultades para esperar su turno.

Recuerda que el diagnóstico solo puede realizarlo un especialista. Si detectas estas señales, lo más recomendable es consultar con el médico.  

Para apoyar el bienestar general del niño, también puede ser útil revisar los hábitos saludables para niños que ayudan a mejorar la regulación emocional y la rutina diaria.

Impulsividad

La impulsividad, aunque se asocia frecuentemente a la hiperactividad, hace referencia específicamente a problemas de autocontrol. Los niños con este síntoma actúan antes de pensar y tienen dificultades para gestionar sus reacciones emocionales.

Características habituales:

  • Invaden el espacio personal de otras personas.
  • Hacen comentarios sin tacto o preguntas muy personales.
  • Presentan cambios de humor y reacciones emocionales exageradas.
  • Interrumpen o se entrometen en las actividades de los demás.

La impulsividad y la hiperactividad comparten algunas características, lo que puede dificultar su diferenciación. Por eso es esencial la evaluación de un profesional para determinar el tipo exacto de TDAH. Para apoyar la gestión emocional, puede resultarte útil nuestro artículo sobre los cambios de humor repentinos y cómo controlarlos

¿Qué causa el TDAH?

Kids Health señala que los estudios apuntan a que el TDAH tiene un componente hereditario importante, aunque todavía no se han identificado con precisión las diferencias cerebrales implicadas. Es habitual encontrar varios miembros de una misma familia con esta condición. 

Conviene aclarar que el TDAH no está causado por el tiempo frente a pantallas, el consumo de azúcar ni por el estilo de crianza. Mayo Clinic también apunta a que algunos problemas en el desarrollo del sistema nervioso central durante momentos clave del embarazo podrían contribuir a su aparición. 

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Factores de riesgo

Aunque el TDAH tiene base hereditaria, la literatura médica identifica también factores de riesgo ambientales y perinatales. Según Mayo Clinic, las probabilidades de que un niño desarrolle TDAH aumentan en los siguientes casos:

  • Parto prematuro.
  • Exposición prenatal a toxinas ambientales, como el plomo.
  • Consumo materno de drogas, alcohol o tabaco durante el embarazo.

Un artículo de la National Library of Medicine subraya que conocer estos factores puede ayudar a tomar medidas preventivas cuando sea posible, con el objetivo de reducir la prevalencia de la condición.  

La alimentación saludable para niños durante el embarazo y la primera infancia también forma parte de los hábitos que contribuyen a un desarrollo óptimo. 

Padres comprobando qué es el TDAH en niños y cuáles son sus síntomas.

¿Cómo se diagnóstica el TDAH?

El diagnóstico del TDAH no puede realizarse en casa a partir de la observación de síntomas: requiere la valoración de profesionales de la salud. Kids Health recomienda programar una visita médica cuando se detectan señales como las descritas en este artículo, ya que es necesario descartar otras condiciones mediante un chequeo general y una revisión de la vista y la audición. 

En la mayoría de los casos, el médico derivará al niño a un psicólogo o psiquiatra, que evaluará la persistencia e intensidad de los síntomas para confirmar si se trata de TDAH. Una buena rutina de sueño para niños también es relevante durante este proceso, ya que el descanso insuficiente puede agravar los síntomas y dificultar la evaluación. 

¿Cómo se trata el TDAH en los niños?

El tratamiento del TDAH varía en función de cómo afecta a cada niño. Los especialistas pueden recomendar medicación, terapia conductual o una combinación de ambas. En algunos casos también se consideran enfoques complementarios. 

En cualquier caso, el cuidado de la salud mental forma parte del proceso. Puedes encontrar orientación adicional en nuestro artículo sobre la importancia de la salud mental, que complementa bien el abordaje integral del TDAH. 

Medicación

Para el tratamiento del TDAH en niños se pueden prescribir medicamentos psicoestimulantes, como la dextroanfetamina, la lisdexanfetamina, el dexmetilfenidato y el metilfenidato. Solo pueden utilizarse bajo prescripción y supervisión médica: la automedicación está totalmente contraindicada. 

WebMD aclara que estos medicamentos no son efectivos en todos los casos y que pueden producir efectos secundarios leves. El especialista es quien determina si son adecuados para cada niño y en qué dosis. 

Terapia conductual

La terapia cognitivo conductual tiene como objetivo ayudar a los niños a desarrollar estrategias para gestionar sus conductas. Los terapeutas trabajan especialmente las habilidades sociales, emocionales y de planificación, que son las más afectadas por el TDAH. 

A diferencia de la medicación, que actúa sobre los neurotransmisores, la terapia conductual aborda los comportamientos mediante el refuerzo positivo, la disciplina estructurada y la enseñanza de habilidades de autocontrol. Ambos enfoques son complementarios y a menudo se combinan para obtener mejores resultados. 

¿Existen tratamientos alternativos para el TDAH?

Además de la medicación y la terapia conductual, existen enfoques complementarios que algunos padres y especialistas incorporan en el plan de tratamiento. Según WebMD, no existe evidencia científica sólida que los respalde de forma generalizada, pero un número significativo de familias afirma haberse beneficiado de ellos. 

Entre los más habituales se encuentran el yoga, cuyos beneficios para la concentración y la relajación están cada vez más estudiados, la meditación y los ejercicios de relajación para niños 

Actividades al aire libre, como los juegos para niños al aire libre, también pueden ayudar a canalizar la energía y mejorar la concentración. Pueden ser un complemento útil, aunque siempre dentro de un plan supervisado por un especialista médico. En países como Estados Unidos, solo un 30% de los niños diagnosticados utiliza exclusivamente medicación como tratamiento.