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Anemia ferropénica es un tipo de anemia causada por no tener suficiente hierro en su cuerpo. La anemia es una enfermedad en que la sangre no puede transportar la suficiente cantidad de oxígeno para satisfacer las necesidades del organismo.
ÍNDICE
Acerca de la anemia ferropénica
Usted necesita hierro para muchos procesos importantes dentro de su cuerpo. Esto es especialmente importante para fabricar hemoglobina, que es la proteína que lleva el oxígeno en la sangre.
El intestino absorbe el hierro de los alimentos y bebidas. La sangre lo transporta hasta la médula ósea, donde se producen las células de la sangre. Aquí, el hierro se combina con las proteínas para fabricar la hemoglobina. El hierro que no se utiliza se almacena en la médula ósea y en otros órganos, como el hígado.
Si usted no tiene suficiente hierro, su organismo no puede producir suficiente hemoglobina para satisfacer sus necesidades. Entonces, los glóbulos rojos se tornan excesivamente pequeños y no pueden llevar oxígeno suficiente a los órganos y tejidos. Esto provoca los síntomas de la anemia.
Los bebés, los adolescentes y las mujeres con períodos menstruales abundantes son más propensos a sufrir de anemia ferropénica.
Síntomas de la anemia ferropénica
Los síntomas comunes a todos los tipos de anemia incluyen:
- cansancio
- palidez
- dificultad para respirar
- su corazón se acelera o late fuertemente (conocido como palpitaciones)
Si padece de anemia ferropénica, también podría desarrollar otros problemas, como:
- uñas quebradizas
- llagas en la boca o úlceras
- dificultad para tragar
Estos síntomas pueden ser causados por problemas ajenos a la anemia ferropénica. Si usted tiene alguno de estos síntomas, consulte a un médico.
Complicaciones de la anemia ferropénica
Si tiene anemia, su corazón tiene que trabajar más intensamente para que el oxígeno llegue a sus órganos vitales. Si no se atiende, puede conducir a problemas del corazón y los pulmones. A corto plazo, la deficiencia de hierro puede afectar su capacidad de trabajar y ejercitarse.
Causas de la anemia ferropénica
Son numerosas las causas de la anemia ferropénica. Algunas de las más comunes son:
Pérdida de sangre
Esta es la causa más común de la anemia ferropénica, e incluye:
- abundante ciclo menstrual
- sangrado en el estómago o en los intestinos debido a una úlcera o un crecimiento canceroso
- sangrado causado por medicamentos, como la aspirina u otros antiinflamatorios no esteroideos (NSAID)
- una lesión u operación quirúrgica asociada con una gran pérdida de sangre
- sangrando de una infección por anquilostomas, pero esto por lo general sólo afecta a las personas en los países tropicales
Mala alimentación o digestión
Si usted no recibe suficiente hierro en su dieta, o si no se absorbe correctamente, puede desarrollar anemia ferropénica. Por ejemplo, esto puede ocurrir si usted:
- no consume alimentos ricos en hierro, como la carne
- tiene un trastorno intestinal, tal como enfermedad celíaca o enfermedad de Crohn
- se ha sometido a cirugía del estómago (especialmente si se le ha eliminado una parte del mismo)
Otras causas
Si su organismo tiene una demanda repentina de hierro adicional, puede desarrollar anemia ferropénica. Por ejemplo, esto puede ocurrir tiene un crecimiento acelerado (más común durante la adolescencia) y su cuerpo produce más glóbulos rojos para apoyar sus huesos, músculos y tejidos en desarrollo. También puede ocurrir si usted es mujer y queda embarazada, porque su cuerpo necesita más hierro para satisfacer las necesidades de su bebé en desarrollo.
Diagnóstico de la anemia ferropénica
Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas y le examinará. También le hará preguntas sobre su historia clínica. Si su médico sospecha que usted tiene anemia, le indicará un análisis de sangre. Esta se enviará a un laboratorio para analizarla en busca de lo siguiente.
- Un conteo sanguíneo completo. Esto sirve para comprobar el nivel de hemoglobina en la sangre, ¿cuántos de cada uno de los diferentes tipos de células de la sangre tiene, el tamaño de los glóbulos rojos, y la cantidad de hemoglobina en cada glóbulo rojo.
- Un frotis de sangre. Esto implica examinar su sangre en el microscopio para verificar el tamaño y la forma de los glóbulos rojos y evaluar las diferentes células blancas que están presentes.
- Hierro sérico, capacidad de fijación de hierro y ferritina. Se medirá el nivel de cada uno de ellos.
Si las pruebas de sangre muestran que usted tiene niveles bajos de hemoglobina, con pequeñas glóbulos rojos pálidos, puede tener anemia ferropénica. Esto se puede confirmar si también tienen niveles bajos de ferritina en la sangre.
Es posible que deba someterse a exámenes adicionales para identificar la causa de su deficiencia de hierro. Su médico puede referirlo a un hematólogo (un médico que se especializa en la identificación y tratamiento de enfermedades de la sangre) o un gastroenterólogo (médico que se especializa en la identificación y el tratamiento de enfermedades que afectan el sistema digestivo). Si usted es mujer, su médico puede referirla a un ginecólogo (un médico que se especializa en la salud reproductiva de la mujer).
Tenga presente que la disponibilidad y el uso de estas pruebas específicas pueden variar de un país a otro.
Tratamiento de la anemia ferropénica
El tratamiento implica la sustitución del hierro en su organismo. Si un padecimiento específico está causando la deficiencia de hierro, también podría tener que someterse a otros tratamiento.
Autoayuda
Si usted no ingiere suficiente hierro, su médico le dará consejos sobre cómo cambiar su dieta, o remitirlo a un dietista.
Medicamentos
Tomar tabletas de hierro es la mejor manera de compensar la escasez de hierro en su cuerpo. Su médico puede recomendarle que tome pastillas de hierro dos o tres veces al día durante un máximo de seis meses.
Las tabletas de hierro pueden causar efectos secundarios, tales como náuseas, acidez estomacal, estreñimiento y diarrea. Usted puede reducir el riesgo de sufrir estos efectos secundario si toma las tabletas después de las comidas y bebe una suficiente cantidad de líquidos. Lea siempre el prospecto que acompaña a las tabletas y, si tiene dudas, consulte a su doctor o farmacéutico.
Si no puede tomar tabletas de hierro, o si no funcionan, su médico puede sugerirle que reciba un suero de hierro a través de un goteo en vena. Los sueros de de hierro pueden causar efectos secundarios, como dolor de cabeza o dolores en las articulaciones y, en ocasiones, reacciones alérgicas. Alternativamente, podría recibir inyecciones de hierro. Sin embargo, estas no se utilizan muy a menudo, ya que pueden ser dolorosas y pueden mancharle la piel.
Tratamiento en el hospital
Si tiene anemia severa, puede necesitar una transfusión de sangre. Esto es cuando los glóbulos rojos se administran directamente en el torrente sanguíneo a través de un pequeño tubo (cánula) en una vena, generalmente en el brazo.
La disponibilidad y el uso de los distintos tratamientos pueden variar de un país a otro. Consulte a su médico acerca de sus opciones de tratamiento.
Prevención de la anemia ferropénica
Puede reducir el riesgo de desarrollar anemia ferropénica si lleva una dieta saludable y equilibrada que contenga mucho hierro. En la mayoría de los casos, esto suministrará suficiente hierro sin la necesidad de tomar suplementos.
Una dieta saludable que incluya carne roja, vegetales verdes, frutas secas, garbanzos, lentejas y alimentos fortificados (los que tienen determinados nutrientes añadidos durante la fabricación), tales como cereales para el desayuno y el pan, debe contener todo el hierro que necesita.
Más información
- Food Standards Agency
www.eatwell.gov.uk
- British Nutrition Foundation
0845 450 5988
www.nutrition.org.uk
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Fuentes
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- Anaemia. Lab Tests Online UK. www.labtestsonline.org.uk, publicado en enero de 2010
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- Personal communication, Dr John Houghton, Consultant Haematologist, Spire Manchester Hospital, 21 de noviembre de 2011
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